lunes, 14 de septiembre de 2015
INFOGRAFIA
Como puede ver en la imagen clara mente les muestra que es infografia es una combinacion de imagenes y texto, para comunicar información, busca es maximizar la comprension tipos de infografia secuencial,proceso,geográfica,característico,biográfico,estadístico, debe ser preciso,claras,directas,fáciles de entender,sencillas,completo
QUE ES INFOGRAFIA
La infografía es una representación visual de los propios textos; en la que intervienen descripciones, narraciones o interpretaciones, presentadas de manera gráfica normalmente figurativa, que pueden o no coincidir con grafismos abstractos y/o sonidos. La infografía nació como un medio de transmitir información gráficamente.El término también se ha popularizado para referirse a todas aquellas imágenes generadas por computadora. Más específicamente suele hacer referencia a la creación de imágenes que tratan de imitar el mundo tridimensional mediante el cálculo del comportamiento de la luz, los volúmenes, la atmósfera, las sombras, las texturas, la cámara, el movimiento, etc.
Estas técnicas basadas en complejos cálculos matemáticos, pueden tratar de conseguir imágenes reales o no, en cuyo caso se habla de fotorrealismo.
Se basa en poner una imagen en el centro y en sus costados información con imágenes.
La infografía se aplica en revistas,documentos ,periódicos, folletos, páginas de Internet, libros, etc. La finalidad es que los gráficos llamen la atención de quien los visualiza derivado a que son atractivas por los colores, imágenes o diseños. su impacto visual es muy elevado, provocando la viralidad de la publicación, incrementando por tanto de forma exponencial el alcance de la misma. Existen numerosas herramientas y páginas webs gratuitas para diseñar infografías.
La infografía debe parecer un artículo noticioso, debe responder al qué, quién, cuándo, dónde, cómo y por quién, pero, además, debe mostrar cosas visuales. Por eso la infografía debe tener aspecto con mentalidad periodística para mejorar la información de los contextos que se están abordando en el momento.
TOMADO DE :https://es.wikipedia.org/wiki/Infog
RESUMEN
La infografía es una representación visual de los propios textos; en la que intervienen descripciones, narraciones o interpretaciones, tambien se puede desir que La infografía nació como un medio de transmitir información gráficamente.
La infografía debe parecer un artículo noticioso, debe responder al qué, quién, cuándo, dónde, cómo y por quién, pero, además, debe mostrar cosas visuales.
viernes, 4 de septiembre de 2015
PRUEBA DEL ICFES
Pues me senti con muchos nervios pero a pesar de todo esos nervios se iso lo que pudo todos mis compañeros dicen que la prueba estaba fácil, esperar los resultados a ver como nos fue pero muchos nos dimos cuenta que estudiar sirve en la vida por que muchas cosas que los profes nos habían dicho la mayoría nos salio en la prueba y lo mas duro fue ingles
PRUEVA ICFES
pues me parece que es una buena prueba que nos dira el desempeño verdadero de todo lo que hemos aprendido en 11 años y depende de como nos vaya nos abrira muchas puertas asia el futura de esa prueba icfes depende el futuro que quieras para tu vida por eso estudia para poder sacar un buen puntaje en ella
lunes, 24 de agosto de 2015
lunes, 1 de junio de 2015
CAPERUCITA ROJA
Reseña de Caperucita Roja
“Caperucita Roja y otras historias perversas” es un libro que contiene muchas historias una de ellas es “Caperucita Roja.” Esta historia no es igual a la clásica porque tiene una pequeña variación con respecto a la original.
Esta historia es escrita por Triunfo Arciniegas que hace que todas las historias tengan un cambio como personalidad de personaje, el final o el problema principal. Esta historia es muy divertida e interesante y se pueden ver fácilmente los cambios con respecto a la original.
Esta historia de una niña, una joven realmente, que se viste con ombligueras y minifaldas muy pequeñas. Ella escucha rock y es muy grosera.
Un día un lobo la ve pasar yendo hacia el colegio pero ella no se detiene para mirarlo, pero en ese momento el lobo quedó totalmente enamorado.
Un día este lobo se encontró una flor muy linda y se la fue a dar a Caperucita Roja. Ella le dijo que la flor era realmente fea y el lobo se puso a llorar y quedó con el corazón roto. Después ya el lobo no tuvo ganas de partir y por eso se sentó y le quito los pétalos a la flor.
Una noche se tomó unas cervezas para curar su corazón roto y más tarde vio a Caperucita Roja pero no estaba sola, entonces no se acercó.
Unos cuantos días después en el bosque, el lobo vio a Caperucita Roja y muy amablemente le preguntó si iba al colegio y ella le dijo que no.
De repente el lobo se dio cuenta de una canasta y le preguntó que llevaba adentro y ella le dijo que un pastel. Ella le ofreció y el lobo, loco por ella, se puso muy feliz y lo aceptó. Cortó un pedazo, no estaba rico, pero igualmente no dijo nada, de repente sintió un ardor en el corazón y se quejó.
Caperucita le dijo que era un experimento y que le avisara si se moría y lo dejo ahí. Después de tres días el lobo la vio y ella le contó que iba a vender la receta. Luego Caperucita le pidió un favor que era que la acompañara a la casa de su abuelita. Cuando llegaron Caperucita le pidió al lobo que se comiera a la abuelita porque era muy rica y quería heredar rápido.
Como el lobo era débil se la comió y luego, por orden de Caperucita, se puso la ropa de la abuela y salieron al parque. Ahí Caperucita Roja se puso a gritar por ayuda y la policía anda detrás del lobo para abrirle la barriga, sacar a la abuela y cambiarla por piedras y echarlo al río.
El lobo no se deja ver y ahora Caperucita es una niña muy rica que va al colegio en moto y carro y el lobo no la puede alcanzar.
Ya que saben la historia, les vamos a decir por qué es opuesta a la original:
primero, el lobo se enamora de Caperucita, algo que no debería pasar; segundo, Caperucita es una niña grosera y maleducada; tercero, el lobo no se come el pastel de la abuela; cuarto, el lobo no se come a la abuela por un favor; y quinto, Caperucita no termina siendo una niña súper rica.
CAPERUCITA ROJA
"TRIUNFO ARCINIEGAS"
Ese día encontré en el bosque la flor más linda de mi vida. Yo, que siempre he sido de buenos sentimientos y terrible admirador de la belleza, no me creí digno de ella y busqué a alguien para ofrecérsela.
Fui por aquí, fui por allá, hasta que tropecé con la niña que le decían Caperucita Roja. La conocía pero nunca había tenido la ocasión de acercarme.
La había visto pasar hacia la escuela con sus compañeros desde finales de abril. Tan locos, tan traviesos, siempre en una nube de polvo, nunca se detuvieron a conversar conmigo, ni siquiera me hicieron un adiós con la mano.
Qué niña más graciosa. Se dejaba caer las medias a los tobillos y una mariposa ataba su cola de caballo. Me quedaba oyendo su risa entre los árboles.
Le escribí una carta y la encontré sin abrir días después, cubierta de polvo, en el mismo árbol y atravesada por el mismo alfiler.
Una vez vi que le tiraba la cola a un perro para divertirse. En otra ocasión apedreaba los murciélagos del campanario. La última vez llevaba de la oreja un conejo gris que nadie volvió a ver.
Detuve la bicicleta y desmonté. La saludé con respeto y alegría. Ella hizo con el chicle un globo tan grande como el mundo, lo estalló con la uña y se lo comió todo.
Me rasqué detrás de la oreja, pateé una piedrecita, respiré profundo, siempre con la flor escondida. Caperucita me miró de arriba abajo y respondió a mi saludo sin dejar de masticar.
—¿Qué se te ofrece? ¿Eres el lobo feroz?
Me quedé mudo. Sí era el lobo pero no feroz. Y sólo pretendía regalarle una flor recién cortada. Se la mostré de súbito, como por arte de magia.
No esperaba que me aplaudiera como a los magos que sacan conejos del sombrero, pero tampoco ese gesto de fastidio. Titubeando, le dije:
—Quiero regalarte una flor, niña linda.
—¿Esa flor? No veo por qué.
—Está llena de belleza —dije, lleno de emoción.
—No veo la belleza —dijo Caperucita—. Es una flor como cualquier otra.
Sacó el chicle y lo estiró. Luego lo volvió una pelotita y lo regresó a la boca. Se fue sin despedirse. Me sentí herido, profundamente herido por su desprecio.
Tanto, que se me soltaron las lágrimas. Subí a la bicicleta y le di alcance.
—Mira mi reguero de lágrimas.
—¿Te caíste? —dijo—. Corre a un hospital.
—No me caí.
—Así parece porque no te veo las heridas.
—Las heridas están en mi corazón —dije.
—Eres un imbécil.
Escupió el chicle con la violencia de una bala.
Volvió a alejarse sin despedirse.
Sentí que el polvo era mi pecho, traspasado por la bala de chicle, y el río de la sangre se estiraba hasta alcanzar una niña que ya no se veía por ninguna parte.
No tuve valor para subir a la bicicleta. Me quedé toda la tarde sentado en la pena. Sin darme cuenta, uno tras otro, le arranqué los pétalos a la flor.
Me arrimé al campanario abandonado pero no encontré consuelo entre los murciélagos, que se alejaron al anochecer. Atrapé una pulga en mi barriga, la destripé con rabia y esparcí al viento los pedazos.
Empujando la bicicleta, con el peso del desprecio en los huesos y el corazón más desmigajado que una hoja seca pisoteada por cien caballos, fui hasta el pueblo y me tomé unas cervezas. “Bonito disfraz”, me dijeron unos borrachos, y quisieron probárselo. Esa noche había fuegos artificiales.
Todos estaban de fiesta. Vi a Caperucita con sus padres debajo del samán del parque. Se comía un inmenso helado de chocolate y era descaradamente feliz. Me alejé como alma que lleva el diablo.
Volví a ver a Caperucita unos días después en el camino del bosque.
—¿Vas a la escuela? —le pregunté, y en seguida me di cuenta de que nadie asiste a clases con sandalias plateadas, blusa ombliguera y faldita de juguete.
—Estoy de vacaciones —dijo—. ¿O te parece que éste es el uniforme?
El viento vino de lejos y se anidó en su ombligo.
—¿Y qué llevas en el canasto?
—Un rico pastel para mi abuelita. ¿Quieres probar?
Casi me desmayo de la emoción. Caperucita me ofrecía su pastel. ¿Qué debía hacer? ¿Aceptar o decirle que acababa de almorzar? Si aceptaba pasaría por ansioso y maleducado: era un pastel para la abuela. Pero si rechazaba la invitación, heriría a Caperucita y jamás volvería a dirigirme la palabra. Me parecía tan amable, tan bella. Dije que sí.
—Corta un pedazo.
Me prestó su navaja y con gran cuidado aparté una tajada. La comí con delicadeza, con educación. Quería hacerle ver que tenía maneras refinadas, que no era un lobo cualquiera. El pastel no estaba muy sabroso, pero no se lo dije para no ofenderla. Tan pronto terminé sentí algo raro en el estómago, como una punzada que subía y se transformaba en ardor en el corazón.
—Es un experimento —dijo Caperucita—. Lo llevaba para probarlo con mi abuelita pero tú apareciste primero. Avísame si te mueres.
Y me dejó tirado en el camino, quejándome.
Así era ella, Caperucita Roja, tan bella y tan perversa. Casi no le perdono su travesura. Demoré mucho para perdonarla: tres días. Volví al camino del bosque y juro que se alegró de verme.
—La receta funciona —dijo—. Voy a venderla.
Y con toda generosidad me contó el secreto: polvo de huesos de murciélago y picos de golondrina. Y algunas hierbas cuyo nombre desconocía.
Lo demás todo el mundo lo sabe: mantequilla, harina, huevos y azúcar en las debidas proporciones. Dijo también que la acompañara a casa de su abuelita porque necesitaba de mí un favor muy especial. Batí la cola todo el camino. El corazón me sonaba como una locomotora.
Ante la extrañeza de Caperucita, expliqué que estaba en tratamiento para que me instalaran un silenciador. Corrimos. El sudor inundó su ombligo, redondito y profundo, la perfección del universo. Tan pronto llegamos a la casa y pulsó el timbre, me dijo:
—Cómete a la abuela.
Abrí tamaños ojos.
—Vamos, hazlo ahora que tienes la oportunidad.
No podía creerlo.
Le pregunté por qué.
—Es una abuela rica —explicó—. Y tengo afán de heredar.
No tuve otra salida. Todo el mundo sabe eso. Pero quiero que se sepa que lo hice por amor. Caperucita dijo que fue por hambre. La policía se lo creyó y anda detrás de mí para abrirme la barriga, sacarme a la abuela, llenarme de piedras y arrojarme al río, y que nunca se vuelva a saber de mí.
Quiero aclarar otros asuntos ahora que tengo su atención, señores. Caperucita dijo que me pusiera las ropas de su abuela y lo hice sin pensar.
No veía muy bien con esos anteojos. La niña me llevó de la mano al bosque para jugar y allí se me escapó y empezó a pedir auxilio. Por eso me vieron vestido de abuela. No quería comerme a Caperucita, como ella gritaba. Tampoco me gusta vestirme de mujer, mis debilidades no llegan hasta allá. Siempre estoy vestido de lobo.
Es su palabra contra la mía. ¿Y quién no le cree a Caperucita? Sólo soy el lobo de la historia.
Aparte de la policía, señores, nadie quiere saber de mí.
Ni siquiera Caperucita Roja. Ahora más que nunca soy el lobo del bosque, solitario y perdido, envenenado por la flor del desprecio. Nunca le conté a Caperucita la indigestión de una semana que me produjo su abuela.
Nunca tendré otra oportunidad. Ahora es una niña muy rica, siempre va en moto o en auto, y es difícil alcanzarla en mi destartalada bicicleta.
Es difícil, inútil y peligroso. El otro día dijo que si la seguía molestando haría conmigo un abrigo de piel de lobo y me enseñó el resplandor de la navaja. Me da miedo. La creo muy capaz de cumplir su promesa.
viernes, 15 de mayo de 2015
MI BIOGRAFÍA
Me llamo Brayan Steven Enriquez Castillo tengo 18 años nací el 19 de marzo de 1997 en Bogota D.C les empezare contar mi historia cuando nací, desde el primer año hasta los 6 años viví en bogota después nació mi quería hermana por problemas de salud de ella nos tuvimos que ir para cali hay conocí a mi abuela por parte de papa
Despues entre a estudiar en el año 2004 lastimosamente muere mi hermana fue un gran dolor para mi pero son cosas de la vida, después mi padre tubos problemas económicos y le irse para Bogota D.C cuando el se estableció mando a buscar por nosotros.
Llegue yo a Bogota en el año 2007 en el que me sentía muy feliz por que estaba al lado de mi padre el despues me puso a estudiar en el colegio montebello donde estoy terminando todo mi bachillerato
Cuando termine mi bachiller tengo planiado estudiar contaduría es con la que pienso establecer mi vida y por si no me resulta quisiera pasar los papeles a la policía a mis 25 años quiero tener mi primera hija.
Y tengo en mis planes que ya para mis 28 años pueda tener mi casa y poderle comprarle una a mi mama y sobre todo darle todo lo que mas pueda a mi hija.
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